El 28 de abril, España y Portugal experimentaron el mayor apagón eléctrico de su historia, afectando a aproximadamente 55 millones de personas durante cerca de 12 horas. La causa preliminar, según analistas, se relaciona con la fragilidad del sistema eléctrico español, atribuida a una sobreinversión en energías renovables que carecen de flexibilidad y estabilidad. La analogía con una bañera ilustra cómo la producción y el consumo eléctricos deben estar equilibrados, y un sistema con demasiadas fuentes renovables se vuelve vulnerable a perturbaciones inesperadas. Los expertos indican que esta situación era predecible y que ciertos cierres de centrales convencionales agravan el riesgo de apagones masivos.
Imaginad que tenemos una bañera con un grifo abierto, que por tanto va llenando de agua la bañera, y a su vez con un desagüe abierto por el cual se va drenando agua de la bañera.
El grifo abierto que va vertiendo agua a la bañera es la producción eléctrica, y el desagüe que va drenando agua de la bañera es el consumo eléctrico. Pues bien, para que la red eléctrica funcione correctamente, el nivel de agua de la bañera se ha de mantener estable. El nivel de la bañera representa la frecuencia de la red eléctrica, y ha de mantenerse, como digo, estable en 50 hercios.
Eso significa, por tanto, que la producción y el consumo eléctrico han de estar perfectamente sincronizados. Si el flujo de producción de nueva electricidad es mayor que el flujo de consumo de electricidad, entonces la frecuencia subirá, el nivel de la bañera aumentará, y por el contrario, si el flujo de consumo de electricidad, si la demanda eléctrica se ubica por encima del flujo de producción de electricidad, la frecuencia bajará, el nivel de la bañera bajará. Y una frecuencia notablemente por encima o notablemente por debajo de los 50 hercios es una frecuencia que aboca a la red eléctrica al colapso.
Por seguir con la analogía, lo que podríamos decir es que cuando el nivel de la bañera sube mucho o baja mucho, rápidamente se cierra el grifo y se tapona el desagüe para intentar controlar el restablecimiento de la frecuencia de la red eléctrica. Y claro, si el desagüe de la bañera es el consumo eléctrico, taponar el desagüe de la bañera equivale a un apagón generalizado, como el que vivimos ayer en España y Portugal
1-¿Cuáles fueron las principales causas del apagón eléctrico en España y Portugal?
La principal causa del apagón eléctrico es la fragilidad del sistema eléctrico español, resultante de la sobreinversión en energías renovables que carecen de flexibilidad y estabilidad, junto con el cierre de centrales convencionales como las nucleares y de ciclo combinado.
2- ¿Qué papel juegan las energías renovables en la estabilidad del sistema eléctrico?
Las energías renovables, como la solar y eólica, no ofrecen flexibilidad ni inercia al sistema eléctrico, lo que las hace inadecuadas para responder rápidamente a cambios en la producción o demanda y aumenta la vulnerabilidad del sistema a apagones.
3-¿Cómo se compara la respuesta del sistema eléctrico ante perturbaciones en la producción o consumo?
Un sistema eléctrico fuerte puede absorber perturbaciones en la producción o consumo sin colapsar, mientras que un sistema frágil, como el caso de España, no puede manejar tales perturbaciones, lo que puede llevar a apagones masivos.
4- ¿Qué centrales eléctricas se podrían denominar fuertes?
Sólo las centrales eléctricas de gas, de ciclo combinado, o las centrales hidroeléctricas cuentan con esta flexibilidad para encenderse y para apagarse. Sería el equivalente a tener flexibilidad a la hora de abrir o de cerrar el grifo.
5- ¿Y que papel juegan las centrales nucleares?
Las centrales nucleares, por su parte, no son centrales de respuesta rápida, no son centrales que, por lo general, al menos las que tenemos en España, puedan apagarse o encenderse con rapidez para incrementar o para reducir el suministro eléctrico, sí son centrales, en cambio, con una generación eléctrica muy estable, muy regular y, por tanto, muy previsible. Tener centrales nucleares en funcionamiento equivale a que no podamos cerrar totalmente el grifo, pero al menos que el caudal de ese grifo sí sea totalmente estable y, por tanto, como digo, previsible
6- ¿Qué fallo tienen la centrales eléctricas renovables?
La eólica y fotovoltaica, no sólo no son centrales de apagado y de encendido rápido, sino que, además, no es estable ni previsible, sino que depende de las condiciones atmosféricas.
Es el equivalente no sólo a que no podamos cerrar totalmente el grifo, sino a que ni siquiera seamos capaces de controlar el caudal de ese grifo que estamos intentando cerrar.
En las cuentas anuales de 2024 de Red eléctrica de España se menciona lo siguiente:
Punto cuarto. Pérdida de prestaciones de generación firme asociada al cierre de centrales de generación convencional, carbón, ciclo combinado, nuclear.
El cierre de centrales de generación convencional como las de carbón, ciclo combinado y nuclear, consecuencia de requisitos regulatorios, implica una reducción de la potencia firme y las capacidades de balance del sistema eléctrico, así como su fortaleza e inercia. Esto podría aumentar el riesgo de incidentes operacionales que pueden afectar al suministro y la reputación de la empresa. Esta incidencia supone un riesgo con un horizonte temporal a corto y medio plazo.
El riesgo se ubica en las actividades propias y de los clientes y usuarios.
Por tanto, que no nos digan que no sabían que esto podía pasar. Lo sabían y lo han ocultado.