El nuevo impuesto oculto en tu factura de luz:
la energía reactiva
Con cada nueva factura de luz, es posible que hayas notado un incremento progresivo en el coste, incluso si tu consumo eléctrico no ha aumentado. ¿La causa? Muy posiblemente sea un concepto conocido como «energía reactiva».
En este artículo, vamos a descubrir qué es, de qué manera se cuela en nuestras facturas y cómo podemos evitarla para ahorrar en nuestros gastos de luz.
¿Qué es la energía reactiva?
La energía reactiva es una energía que no produce trabajo útil, pero sí es necesaria para el correcto funcionamiento de algunos equipos eléctricos, como los motores, transformadores o fluorescentes; ya que son necesarios para generar los campos magnéticos que permiten su funcionamiento. Como este tipo de energía no es aprovechada de forma directa, no se traduce en una prestación real para el consumidor, pero sí representa un coste en nuestra factura de luz.
El impacto de la energía reactiva en la factura de la luz
La energía reactiva se convierte en un coste adicional que el consumidor debe asumir y se refleja en la factura de luz como «energía reactiva». La electricidad que consumimos está compuesta por energía activa (la que realmente usamos) y la energía reactiva. Sin embargo, las compañías eléctricas solo tienen infraestructuras diseñadas para medir y facturar la energía activa, lo que impacta en el coste final de nuestra factura de luz.
Detectar y corregir el problema de la energía reactiva
El primer paso para evitar el coste de la energía reactiva en nuestras facturas es detectar su presencia. Para ello, es necesario tener un contador eléctrico digital, que permite medir tanto la energía activa como la reactiva. Una vez detectados los aparatos o sistemas que generan energía reactiva, es necesario su corrección mediante la instalación de un equipo corrector del factor de potencia o un sistema de compensación, que reduce la generación de energía reactiva y, por tanto, su coste adicional en la factura.
Cómo evitar el coste de la energía reactiva
La energía reactiva es un concepto que puede estar inflando tu factura de luz, sin que realmente estés aprovechándola de manera efectiva. Por eso, es importante tomar medidas para detectar y corregir su presencia.
Asegúrate de contar con un contador eléctrico digital y considera la posibilidad de instalar un corrector del factor de potencia. Los pequeños cambios pueden resultar en ahorros significativos en la factura de la luz.